En esta etapa debes redactar el borrador del texto de acuerdo al plan de escritura elaborado en la Planificación. Para ello, utiliza la plantilla que te ofrecemos a continuación.

Al final de esta plantilla, encontrarás ayudas lingüísticas que te facilitarán la redacción de tu borrador.

TÍTULO DEL TEXTO:

INTRODUCCIÓN

DESARROLLO

CONCLUSIÓN

 

NOTA: Cuando acabes esta actividad, habrás elaborado tu borrador. Ahora estás en condiciones de pasar a la etapa de revisión.

 

 

AYUDAS LINGÜÍSTICAS

TEXTUALES

  • Mantén la coherencia textual.  ( )
  • Genera cohesión textual. ( )
  • Adecua el texto al registro. ( )
  • Ajusta el texto a la intencionalidad: informar, explicar, dar a conocer un tema…
  • Busca el equilibrio entre información nueva y conocida. ( )
  • Ten en cuenta la situación comunicativa. El texto que vamos a escribir debe ajustarse a un registro culto y a un nivel de lengua formal.
  • Observa de qué forma se cita. ( )

 

 

SINTÁCTICAS

  • Presta atención a las relaciones de los elementos que componen la oración
  • El orden de los elementos oracionales. ( )
  • Uso de los conectores. ( )
  • Problemas de concordancia sujeto verbo. ( )
  • La rección preposicional. ( )
  • Usos incorrectos del gerundio. ( )
  • Leísmo, laísmo y loísmo. ( )
  • Anacoluto y asimetría. ( )
  • Ten en cuenta estos principios de carácter general en la elaboración de la frase. ( )

 

 

LÉXICAS

  • Cuida el uso del léxico. ( )
  • HERRAMIENTAS ( )

 

 

MORFOSINTÁCTICAS

  • Atiende a los aspectos normativos:
  • El género en los nombres de las profesiones. ( )
  • El adjetivo en grado comparativo. ( )
  • El artículo el ante sustantivos que comienzan por -a o –ha tónicas. ( )
  • Los artículos contractos. ( )
  • El posesivo como complemento del adverbio de lugar. ( )
  • Los numerales. ( )
  • Los distributivos. ( )
  • Pronombres personales. ( )
  • Los relativos. ( )
  • El verbo. ( )
  • Preposiciones. ( )
  • Herramientas. ( )

 

 

PARATEXTUALES

  • Vincula de manera adecuada los elementos paratextuales (imágenes, cuadros, tablas…).  ( )
  • Haz una relación de las fuentes utilizadas. ( )

 

Introducir dirección de correo a la que se desea enviar el resultado del ejercicio

Comprueba que tu plan de escritura tiene unidad de sentido. ¿Existe un tema principal fácilmente identificable? ¿Cuál es?

¿Las ideas están secuenciadas en un orden jerárquico? Compruébalo en el esquema de la fase de planificación.

Redacta cada apartado del plan de escritura procurando que toda información nueva aparezca siempre conectada a otras ya mencionadas en el texto.

Ajusta el texto al tipo y subtipo elegidos. ¿Cuáles son las expectativas del receptor? Procura que no haya un desfase entre lo que produces como escritor y lo que el receptor espera.

Principales mecanismos de cohesión textual

Referencia: propiedad de ciertas partículas del lenguaje  de referir a una cosa distinta de ellas puesto que no tienen significado en sí mismas. Existen tres tipos de referencia:

  • Referencia personal: los pronombres personales (yo, tú, él, etc…), posesivos (mi, tu, nuestro, etc…) y relativos (que, quien, etc…), entre otros.
  • Referencia demostrativa: los adverbios de lugar (p.e.: aquí)  y los demostrativos (p.e.: este).
  • Referencia comparativa: referencia indirecta mediante el establecimiento de similitudes o diferencias (p.e.: “como en el caso anterior”).

Sustitución: es la relación que se establece entre partículas lingüísticas consistente en la sustitución de una palabra o grupo de palabras por otro que, en términos generales, tiene la misma función estructural que la expresión que está sustituyendo (P.e.: los perros/este tipo de animales).

Elipsis: Es un mecanismo básicamente igual que la sustitución, pero en este caso el referente se sustituye por Æ: el referente queda “no dicho”, pero entendido (P.e.: Juan está enfermo. (Juan) No vendrá a trabajar).

Conjunciones: Son partículas cohesivas indirectas que especifican cómo está conectado el segmento que sigue con segmentos anteriores del texto. (P.e.: y, porque, por consiguiente).

Cohesión léxica. Se consigue a través de la selección del vocabulario.

La reiteración es el mecanismo más frecuente y puede lograrse mediante la repetición de la misma palabra, el uso de un sinónimo, el uso de un hipónimo, o el uso de un hiperónimo.

También constituyen mecanismos de cohesión léxica otras relaciones semánticas tales como la antonimia, los campos léxicos (palabras pertenecientes a la misma familia léxica), los campos semánticos (palabras que comparten determinados semas) y los campos asociativos (palabras que se relacionan entre sí por pertenecer a determinados ámbitos de la realidad).

 

Ajusta tu escritura al grado de especialización del público al que te diriges. Por ejemplo, el siguiente texto sería totalmente inadecuado para Wikipedia:

“La modificación específica del nombre propio con respecto al nombre común es, en este caso (“estilo Luis XV”), de caracterización propiamente; el nombre propio define una propiedad restrictiva del componente intencional del nombre común”. El motivo de su falta de adecuación reside en que el lenguaje formal utilizado no es esperable en un artículo divulgativo.

Por otra parte, este texto tampoco se ajustaría al registro si se tratase de un tratado de gramática: “Cuando un nombre propio aparece detrás de un nombre común (“estilo Luis XV”) realiza la misma función que la de un adjetivo calificativo”.

 

 

La forma en que se organiza la información conocida con la información nueva es fundamental para que el receptor pueda incorporar nuevos aspectos en forma progresiva.

Puede darse de tres formas:

  • Progresión temática lineal: la información nueva de una oración pasa a ser la información conocida en la oración siguiente: "El sustantivo es el núcleo del sintagma nominal que desempeña la función de sujeto. Éste, a su vez, concuerda en número y persona con el predicado verbal”.
  • Progresión con tema constante: el mismo tema aparece en oraciones sucesivas mientras que la información nueva es diferente. "El sol es centro de sistema solar, es la estrella más cercana a la Tierra y se encuentra a millones de años luz de nuestra atmósfera".
  • Progresión con temas derivados: suele haber un "hipertema", del cual se extraen los temas de cada oración; este hipertema puede ser información nueva de una oración anterior. "Los mamíferos son una clase de vertebrados que se caracterizan sobre todo por que las madres alimentan a sus crías a través de las mamas. Su aparato digestivo se caracteriza porque en la boca hay dientes, que están alojados en unos huecos de las mandíbulas llamados alvéolos”.

 

 

Tipos de citas:

  • Por la forma:

·citas directas (también llamadas textuales o literales): son las ideas que reproduces en tu trabajo utilizando las palabras del autor. Para incorporar estos fragmentos, se debe escribir un verbo de decir (referir, comentar, afirmar, asegurar, preguntar, responder); de opinión (opinar, considerar, apuntar, asegurar, sostener, mantener, manifestar) o de pensamiento (definir, probar, indicar, demostrar) seguido de dos puntos, comillas y mayúsculas.

·citas intratexto: su longitud no excede las cuatro líneas. Son las que incluyes dentro del párrafo que estás escribiendo y van entrecomilladas y seguidas de la referencia bibliográfica corta.

·citas extratexto: su longitud excede las cuatro líneas, forman un párrafo independiente y suelen escribirse con un tipo menor de letra y sangrado en el margen izquierdo.

·citas indirectas: son las que reflejan las ideas del autor que las creó pero expresadas con otras palabras y estructuras gramaticales.

oParáfrasis: su longitud coincide aproximadamente con el texto original.

oResumen: su longitud es siempre menor que el texto original.

Para evitar el plagio cuando se utilizan citas indirectas es aconsejable que cuando vayas a escribirlas no estés  leyendo la fuente y escribas la paráfrasis o resumen basado en lo que ha quedado registrado en tu memoria.

·Por la fuente donde se han encontrado:

ocitas de primera mano u originales: son las que has obtenido directamente del autor que creó la información.

citas de segunda mano: son las que consigues al consultar la obra de un autor en la que se hace referencia a otro autor que es el que quieres mencionar en tu trabajo.

 

El español permite adoptar distintas disposiciones en el orden de los elementos oracionales en función de los intereses expresivos del hablante, pero debemos evitar aquellas construcciones que produzcan dificultades de comprensión o ambigüedad, tales como la colocación del verbo al final de la frase (Un nuevo ejemplo podríamos exponer) o la colocación de los complementos preposicionales (*La acción del Hombre pone en peligro a las especies en vías de extinción sobre el medio ambiente).

 

Te mostramos una relación de los principales conectores lógicos y organizadores textuales con sus valores correspondientes

 

 

 

Adición, continuación,

además, también, así también, incluso, y aun, es más, otrosí, ítem (más)…

Afirmación, asentimiento,

sí, exactamente, cierto, evidente, de acuerdo, sin duda, correcto, seguro, …

Atenuación

Por lo menos, si acaso, en todo caso, en cierto modo, hasta cierto punto...

Causa / consecuencia

entonces, luego, así pues, así que, por (lo) tanto, por consiguiente,...

Certeza, constatación

en efecto, en vista de (que), es evidente, es indudable que,...

Comparación

como (si), tan(to)...como, del mismo modo que, es lo mismo que,...

Concesión, pretexto

aunque, es cierto que, pero, por (adj.) que sea, aun, a pesar de todo, pese a,...

Condición

si, supongamos que, si a eso vamos, si en vez de, en ese caso, con tal de que,...

Digresión

por cierto, a propósito de...

Disyunción

o (no)...o, bien (sea)...bien, ya...ya...

Duda, probabilidad

quizás, es posible, por lo que parece, puede ser que, se podría pensar que ...

Ejemplificación

por ejemplo, verbigracia, pongamos por caso, para muestra, un ejemplo es,...

Excepción, salvedad, reserva

al menos, a menos que, excepto (que), salvo (que), excepción hecha de, si no...

Explicación, reformulación

es decir, o sea, quiero decir, dicho de otra manera /en otros términos /, léase...

Finalidad

para, para que, en pro de, con el fin de ...

Fuente, autoridad, origen

según, a partir de, como dice ...

Indicador de argumento

porque, puesto que, pero, no obstante, con todo, sin embargo, de hecho,...

Introduc. de macroargumento

ahora me explico, el razonamiento es éste, ahora se demuestra por qué ...

Introductor de premisas

si...(entonces), dado que..., considerando, teniendo en cuenta, ante...

Marcador de conclusión

en consecuencia, por consiguiente, por (lo) tanto, por eso, pues bien,...

Modo

según, a modo de, de este (ese) modo, así, de manera que, de modo,...

Oposición/contraste

pero, en cambio, sin embargo, no obstante, mientras tanto, ahora bien, ...

Resumidor

en resumen, en resumidas cuentas, en pocas palabras, para abreviar ...

Tematización o transición

En cuanto a, por lo que respecta a, en lo tocante a, en otro orden de cosas...

Restricción

si acaso, en (todo) caso, excepto (que, si), en (hasta) cierta medida,...

 

Como norma general, el núcleo del sujeto y el núcleo del predicado deben concordar en número y persona (Juan comió tarta. Juan y Pedro comieron tarta). Señalamos a continuación los casos que pueden provocar errores:

La concordancia ad sensum. Es la que se establece entre el número del verbo y el significado del sujeto (la mayoría de los expertos coincidieron/coincide).

Concordancia en las oraciones impersonales. Puesto que son oraciones carentes de sujeto, el verbo debe aparecer siempre en tercera persona del singular (*bastarán con tres experimentos / bastará con tres experimentos; *van a haber muchas soluciones / va a haber muchas soluciones).

Concordancia en las oraciones impersonales reflejas o impersonales con se. Es el mismo caso que el anterior (*se eligieron a los sujetos / se eligió a los sujetos)

Concordancia en las pasivas reflejas. Se diferencian de las impersonales reflejas por la existencia de sujeto que, de aparecer, debe ir concordado con el verbo (se recibieron ayer todos los resultados).

 

 

En nuestra lengua, algunos verbos exigen un complemento llamado de régimen, que debe estar introducido por una preposición (confiar en alguien o algo; acordarse de alguien o algo, etc.).

Los dos errores más significativos relacionados con la rección preposicional son el queísmo y el dequeísmo. Ambos tienen que ver con el uso inadecuado de la preposición junto a la conjunción que.

El queísmo es la supresión incorrecta de la preposición (casi siempre de) cuando está regida por el verbo u otro elemento (*El investigador se olvida que tiene que terminar el experimento / El investigador se olvida de que tiene que terminar el experimento; *estoy seguro que apreciará el resultado / estoy seguro de que apreciará el resultado).

El dequeísmo es el error contrario: añadir innecesariamente la preposición de ante la conjunción que cuando no está regida ni por el verbo ni por ningún otro elemento (*Se apreció de que la mayoría de los sujetos.../ se apreció que la mayoría de los sujetos).

 

 

Como norma general, no es aconsejable abusar de esta forma verbal pues genera una prosa sobrecargada además de ser fuente de errores frecuentes:

Gerundio de posterioridad. Se produce cuando la acción expresada por el gerundio es posterior a la indicada por el verbo principal. (*Se concluyó el experimento elaborando el informe correspondiente / y se elaboró el informe correspondiente…).

Gerundio en lugar de oración adjetiva especificativa (*publicación de un listado conteniendo las normas… que contiene las normas…).

 

 

Leísmo: Es el empleo de le/les en función de Complemento directo en lugar de lo(s) / la(s). Su uso está muy extendido en singular para designar personas de género masculino y por eso se admite. Se considera incorrecto en plural (le vi en el despacho; *les vi en el despacho / los vi en el despacho).

Laísmo y loísmo: Empleo de la(s) o lo(s) respectivamente en función de complemento indirecto en lugar de le/les (*la di el encargo / le di el encargo; *los di el encargo / les di el encargo).

 

 

Anacoluto: Alteración de la estructura oracional ocasionada por la mezcla de dos construcciones (*Yo lo que me gustaría es señalar la importancia…).

Asimetría: Eliminación de un elemento en una construcción correlativa (*Por una parte es urgente paliarlo y además remediarlo.).

 

 

Un texto es más legible cuanto menor es el número de palabras por frase y menor el número de sílabas por palabra.

Usa preferentemente el orden lógico de la frase: sujeto, verbo y complementos.

Utiliza patrones oracionales variados.

Por lo general, son preferibles las oraciones activas a las pasivas.

Evita los incisos irrelevantes.

Evita el exceso de oraciones subordinadas encadenadas.

 

 

Utiliza un léxico variado, apropiado y preciso.

Evita la reiteración innecesaria de palabras o expresiones utilizando sinónimos, giros sustitutivos, pronombres o palabras afines.

Utiliza palabras de significado exacto y preciso (mejor las palabras concretas que las abstractas).

Reduce el uso de extranjerismos a aquellos que sean necesarios porque no exista en nuestro léxico un término equivalente.

Da preferencia a las palabras cortas y sencillas frente a neologismos largos y complicados (mejor ver que visionar, poner que posicionar, etc.).

Usa lo menos posible los adverbios acabados en -mente.

No abuses de las palabras comodín (hacer, asunto, problema…).

No introduzcas muletillas: Aunque son más propias del lenguaje oral, cada escritor tiende a repetir determinadas expresiones también en el escrito.

No incluyas en tu texto:

  • Tópicos (espectáculo dantesco, mal tiempo reinante, eminentemente práctico…).
  • Expresiones de relleno: (En mi opinión yo creo…).
  • Frases hechas (a bocajarro, a salto de mata, con la soga al cuello…).
  • Construcciones superfluas o redundantes (accidente fortuito, cita previa, colofón final).

 

 

Herramientas:

http://buscon.rae.es/draeI/

http://buscon.rae.es/dpdI/

http://www.sinónimo.es/

 

 

Es aconsejable emplear el género femenino cuando nos referimos a una actividad desempeñada por una mujer. Para ello se deben aplicar los mecanismos morfológicos con las excepciones que se señalan:

Los terminados en –o, (médica, arquitecta, excepto modelo, piloto, testigo).

Los terminados en –or forman el femenino añadiendo una –a o la terminación –triz (escritora, actriz).

Algunos terminados en –e forman el femenino en –a (presidenta, clienta).

Se emplean, con carácter general, para ambos géneros:

Los terminados en –a –ista (atleta, taxista).

Los terminados en –í o en –ú (maniquí, gurú).

Los terminados en –ar, –er, –ir, –ur (auxiliar, ujier).

Los terminados en otras consonantes (chef, médium, pívot) excepto abadesa.

Los que designan grados de la escala militar (cabo, teniente, general).

Los que designan a la persona que toca un instrumento (batería, violín, flauta).

Los compuestos que designan persona (cazatalentos, sabelotodo).

La mayoría de los terminados en –e (conserje, agente).

La mayoría de los terminados en –l o –z (corresponsal, portavoz, pero también jueza, aprendiza, concejala, bedela).

 

 

Es incorrecto combinar los comparativos sintéticos (más bueno / mejor; más malo / peor, más grande / mayor, menor, inferior, superior) con el cuantificador más (*más mayor que yo / mayor que yo).

 

 

Los sustantivos femeninos que comienzan por a- o -ha tónicas no se combinan con el artículo determinado la, sino el, excepto los nombres de las letras, los nombres propios y las siglas (*la águila).

Esta norma no es aplicable cuando los sustantivos van en plural (las águilas) o cuando se intercala cualquier elemento entre el determinante y el sustantivo (la primera área).

Con los determinantes un, algún y ningún se admite el doble uso (una águila, un águila), pero en ningún caso con otros determinantes (*este águila, *mucho hambre).

 

 

La norma prescribe realizar la contracción del artículo el cuando va precedido por la preposición a o de (del alumno, al centro), pero no se debe hacer la contracción cuando el artículo forma parte de un nombre propio (La población de El Salvador).

 

 

Es incorrecto utilizar el posesivo como complemento de los adverbios delante, detrás, encima, debajo, cerca, lejos (*delante mío / delante de mí, *cerca nuestra / cerca de nosotros). Sí es correcto cuando se trata de sustantivos como alrededor, lado (al lado mío, alrededor nuestro).

 

 

El cardinal un y sus compuestos deben adoptar la forma plena una cuando acompañan a sustantivos femeninos (veintiuna encuestadas).

Los ordinales correspondientes a los cardinales once y doce son undécimo y duodécimo respectivamente.

En caso de vacilación, se admite utilizar los cardinales en lugar de ordinales, en cuyo caso el cardinal debe colocarse pospuesto al sustantivo (*el trece piso / el piso trece, el piso decimotercero).

Es incorrecto utilizar los partitivos como ordinales (*el catorceavo objeto / el decimocuarto objeto, el objeto catorce).

 

 

El distributivo ambos significa dos y no debe confundirse con sendos cuyo significado es uno con/en/para cada uno.

 

 

No deben usarse las formas él, ella, ellos, ellas en lugar de las formas sí y consigo (*se la llevó con ella / se la llevo consigo; *estaba fuera de él / estaba fuera de sí).

Los pronombres mí, ti y sí deben mantener la concordancia con el sujeto en las oraciones de valor reflexivo (*No doy más de sí / no doy más de mí).

 

 

Quesuísmo. Es incorrecto usar el relativo que seguido de su o de artículo con valor posesivo en lugar de cuyo (*un examen que su/la calificación es positiva / un examen cuya calificación es positiva).

El pronombre relativo quien solo debe usarse con antecedente de persona (Es la persona con quien hablamos) del mismo modo que los adverbios relativos donde, cuando y como deben usarse con antecedentes de lugar, tiempo y modo respectivamente (La casa donde nací; La manera como lo hiciste; Aquellos días, cuando el Hombre llegó a la Luna, …).

 

 

Un error frecuente es el uso de -s analógica al final de las formas de segunda persona del singular del Pretérito Perfecto Simple de Indicativo (*cogistes / cogiste).

Para los verbos acabados en -cuar o –guar la norma recomienda la pronunciación en diptongo (averigüe), aunque se admite hiato en adecuar (adecue / adecúe).

El infinitivo fático. No es admisible el uso del infinitivo como verbo principal de la oración (*Ante todo decirles (…) *para terminar añadir / ante todo quiero decirles (…) para terminar añadiré).

Perífrasis deber + infinitivo, deber de+ infinitivo. La primera se emplea para expresar obligación y la segunda para expresar duda o posibilidad.

 

No es recomendable el abuso de locuciones prepositivas tales como a nivel de, en base a, de cara a.

 

 

 

Identifica cada elemento paratextual con un pie de foto o de imagen.

Enumera cada uno de ellos.

 

 

 

Referencias bibliográficas

Se utilizan para poder identificar las fuentes de la información que no son tuyas y para que el lector pueda localizarlas.

Para llevar a cabo las referencias bibliográficas tienes que:

a)Incluir todos los datos necesarios para poder identificar al autor de la información que quieres incorporar a tu texto.

b)Hacerlo de una manera sistemática y siguiendo unas convenciones previamente establecidas (las más usuales son la MLA, APA y Harvard).

Tipos de referencias bibliográficas:

  • Referencias bibliográficas breves: Son las que van dentro del mismo texto que escribes e inmediatamente detrás de la cita.
  • Referencias bibliográficas extensas: las que van de forma independiente después de todo el texto.
  • Se presentan al final del texto pero antes de los apéndices
  • Aparecen en hoja aparte
  • Se ordenan alfabéticamente en función del apellido de los autores.

 

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